[R’] Anexo —íntimo— de la reseña de The Nightingale

Tal vez Coleridge tenga razón, y lo que tengamos que hacer sea abandonarnos a la contemplación de la belleza de la naturaleza, quizás se trate menos de mí, menos de los demás, y más sobre el vínculo que tengo con las cosas,… uno en el que al alabar su grandeza, el espíritu de funde con la primera. Puede que estemos de verdad demasiado obnubilados por el presente, por su acaecer inevitable.

Embelesado por la noche:

But t’will not be so;
And youths and maidens most poetical
Who lose the deep’ning twilights of the spring
In ball-rooms and hot theatres, they still
Full of meek sympathy must have their sighs
O’er Philomena’s pity-pleading strains.

Y pierdo las horas, el tiempo,… la vida. Vacío, sin darle sentido a la propia vida.

 

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